arde montevideo agoniza

Seré breve y franco. Duncan Reid, cantante y bajista de la extinguida banda The Boys (fundacional del punk británico), fue declarado visitante ilustre de Montevideo, en el marco de una historia que recoge la diaria aqui. La historia es linda y entretenida: a pulmón la gente de La Sangre de Verónika trajo a The Boys para tocar allá en 2011; Duncan se entusiasmó y con banda propia largó un disco solista en que se plasma el entusiasmo (propio y ajeno) por su visita en la canción Montevideo, grabada en el hasta hace poco único rock bar propiamente dicho de la ciudad, el (Centro Cultural) Clash City Rockers. Se graba ahí entre otras cosas por el excelente recibimiento que tuviera The Boys en ese mismo bar en su venida, y también producto de eso Duncan volvió este año para tocar como soporte de la banda del dueño de dicho bar (Cikuta). La Sangre de Veronika solicita a la Junta Departamental que se pongan las pilas y declaran de interés departamental la canción y el video, habida cuenta de que promueve la ciudad en el exterior. Y lo declaran visitante ilustre nomas, lo cual me parece bárbaro.

Pero también me rompe las pelotas. Me rompe las pelotas dado el contexto y marco general de tratamiento por parte de la comuna de prácticamente todo lo que tenga minimamente algo que ver con el punk o hasta el rock juvenil, diría. Yo crecí viendo cómo los bares a los que iba a recitales y conciertos (“toques” en lenguaje menos viejo) eran ninguneados por las autoridades municipales, ofuscados, atacados, tapados en problemas. Crecí viendo como las denuncias por ruidos molestos llegan primero a las cosas que mas me gustaban y ultimo (o nunca) a las que menos me gustaban. Crecí bajo la rotura de pelotas de los tambores en la calle y escuchando el rebote de la murga del Defensor Sporting llegando a mi cuarto. Con promoción  o anuencia municipal. También recuerdo los conflictos eternos que tuvo el propio Clash City Rockers (en su antigua ubicación en la ciudad vieja y en la actual) para poder abrir, tener habilitaciones, funcionar, etc. Estuve presente y vi con mis propios ojos unos inspectores municipales entrando un jueves cualquiera a chequear cualquier pavada y, básicamente romper las pelotas por enésima vez (las pavadas estaban en regla, obviamente). Siempre tuve la sensación de que la comuna perfectamente podría hacer mejor fiscalizando otros boliches y lugares de la noche en vez de estos, en vez de los nuestros, los míos y que perfectamente podría poner menos trabas también. Y no es mal tratamiento sólo por parte de la comuna; también recuerdo hace poco de un triste incidente policial en la esquina del boliche que desemboco en extensa cobertura mediática  No se, yo no estoy en el pais, pero mirando los titulares hay veces leo cosas tipo “delicuentes asaltan parrillada en pocitos” y la noticia amigablemente no da el nombre de la parrillada, digo, pone la dirección  no el nombre, que necesidad. Pero claro, cuando limpian a un tipo en la esquina del Clash sale el nombre del boliche en todos los medios. Y sale mal, conté cinco medios que lo publicaron mal (Clash Bar, The Clash, Clash Rock, y combinaciones), no se, mandá un cadete, googlealo, no pongas el nombre y si lo pones ponelo bien, no seas malo.

No se, me calienta. Me calienta que la canción se llame “Montevideo” pero hable principalmente de la buena onda que hay en el (Centro Cultural) Clash City Rockers, que a Duncan le gusta estar ahí  no hay otro mejor lugar donde estar, etc. etc., y que a huevo y contra la corriente de años y años de metidas de dedos municipales en culos de la movida rockera ahora la intendenta salga a decir que estuvo en el setenta y siete en Europa (si, dijo eso, me consta por gente presente en el evento). La intendenta que viene bastante baqueteada por la vida y por su propio partido, como acertadamente dice Jelen en otro articulo de la diaria. Me parece fantástico que le den todas las menciones que quieran. Ojala esto sirva para revertir un poco la actitud de mierda que ha tenido la comuna para con estas cosas desde, no se, que tengo memoria.

Ding-Dong! The Witch Is Dead? – sobre el funeral de Margaret Thatcher

IMG_1989Ya en el metro distingo un par de personas sospechosamente bien vestidas, un señor con gorra de militar o de la marina con condecoraciones (pocas) en su pecho, junto a una mujer con un tocado negro de corte funerario. Al conectar en la estación de Bank la mezcla de personas es casi graciosa y al emerger ya en Saint Paul se nota que algo esta pasando. Sigo a las personas bien vestidas contra el vallado amarillo y las filas de policías con sus chalecos brillantes hasta llegar a la Paternoster Square, un claro despejado entre los edificios a metros de la Catedral. Aquí  personas en ebullición  gente yendo a sus oficinas y completamente ajena a lo que esta pasando, que es por ejemplo una suerte de stand que oficia de centro de información para la prensa y para el publico, a la derecha una larga fila de personas mas bien veteranas y muy bien vestidas; el cartel indica ticket entrance. Es el funeral de Margaret Thatcher y esta es la fila para las personas que recibieron invitación para el servicio funebre que se oficia en la Catedral de Saint Paul, servicio al que se ingresa tras pasar el control de seguridad junto al cartel de ticket entrance. Mas señores condecorados, mas mujeres con sombreritos extravagantes, ahí un tipo de galera, allá unos con bastones. El murmullo se corta cuando un sujeto de unos cuarenta y cinco años, de lentes oscuros y parcialmente enfundado en un canguro terracota pasa gritando una consigna que tardo en descifrar (por su fuerte acento inglés), Pinochet! Pinochet! Shame on you! Shame on you!. Decido seguir al sujeto y llego a la calle, a la cuarta fila de personas que se apiñan contra la valla amarilla que nos separa de la calle por donde va a pasar el cortejo fúnebre.

Aquí también, sorpresivamente, vienen a parar mas personas bien vestidas y condecoradas (o no) que son derivadas amablemente por un policía hacia la fila en la plaza contigua, o no, por que no son tan especiales y no tienen ticket y están allí por ejemplo para brindar homenaje a la que los lidero durante la guerra de las Malvinas. Frente a mi y en la calle deambulan policías  luego transita una banda de militares de prolijo uniforme rojo, con vistosos y muy lindos instrumentos musicales. Caballos. Hombres de esos de las películas con el sombrero alto y peludo. Jóvenes  muy jóvenes ellos. A mi izquierda muchos ingleses, muchas inglesas, de todas las edades, “normales” ellos y ellas. Frente a mi y tras las vallas veo mujeres, una, dos, cinco, con flores azules y la particularidad de tener una increíble pinta de ser de la India y países afines (como Pakistán y Bangladesh, que NO son lo mismo), uno esta tentado a pensar “inmigrantes que apoyan a Thatcher” pero vale recordar que no son inmigrantes  bueno, si lo son, o lo fueron, en algún momento, pero el enorme porcentaje de personas de otro color y otra lengua que uno ve en esta ciudad son ciudadanos ingleses, hijos o nietos de inmigrantes pero ciento por ciento ingleses. Y muchos de ellos, Thatcheristas.

IMG_2018También, una bandera de Escocia, una bandera de vaya uno a saber que, una mujer flamea y revolea una camiseta en la que se lee I corazón Maggie. Gente amaga a llorar. A mi derecha una mujer particularmente bajita se trajo un banquito plegable de metal que despliega en forma sucinta para dejar de ser una mujer particularmente bajita. Miles de hombros alzados con cámaras, teléfonos, ipads, ipods, iloquesea, filmando, fotografiando, esperando, algo. En los edificios hombres de negocios esperando, mirando, espiando casi. Pasa un helicóptero, se oyen los gritos de los militares a cargo del desfile y de todo el cortejo, una hilera de seis o siete marinos hace cosas extrañas con sus fusiles, que en realidad no son fusiles sino ametralladoras de considerables dimensiones. Silencio y murmullos y helicópteros y gritos inentendibles que retrotraen a esa escena de The Wall en que viene el helicóptero y se oyen los gritos del maestro “You! Yes, you! Stand, still, lady!“. Pero no, no pasa nada. Vuelvo al presente. Mientras esperamos de vez en cuando se ve subir por las escaleras de la Catedral a alguna persona importante, algún duque, algún algo, la gente aplaude y se corre el murmullo, escucho delante de mi a la gente decir “ahi llego Boris”. No se quien es Boris. Veo como a lo lejos llega la Reina. La gente aplaude. Mas que a Boris. Y luego el silencio de vuelta. Pienso, murió hace una semana, pero es cierto que hoy, 17 de Abril, Thatcher vive en su pueblo.

Y luego el alboroto a la derecha, la entrada de los caballos por la calle y la banda que toca la marcha fúnebre con gran solemnidad contra los aplausos y los gritos apasionados de la gente, las “”inmigrantes”" allá en frente que se paran y se aferran a sus flores azules, un retrato de Margaret adherido a la valla, banderines británicos y la procesión lenta que pasa en el mar de aplausos. El carruaje mas bien simple con el féretro cubierto en una gran bandera britanica y adornado con flores blancas encima, el grito sentido detrás mio (“God bless youuu“), las campanadas que no cesan y repiten y repiten su despedida, la banda que sigue tocando y el ataúd que va hacia mas allá  lo pierdo de vista, lo suben lentamente por las escaleras y no se ve nada ya. Las campanadas se oyen por al menos veinte minutos mas, la estatua de la Reina Ana domina la escena, la gente expectante esperando algo que no se sabe que es.

Decido irme y al salir me topo con una mujer bastante deteriorada de aspecto, que le cuenta a su nieto como ellos vieron la guerra por la televisión (y usa esa palabra super británica para “televisión” que es telly), junto a alguien que podría ser su hijo, con uniforme naval y una o dos condecoraciones. A mi izquierda un tipo con la cabeza afeitada y muchos piercings y un traje inmaculado tiene la mirada triste. Me gustaría imponer una visión clasista de todo el tema pero no puedo, es indudable e innegable que esta es la despedida mas policlasista y multicolor que un político pueda recibir.

Y luego rebobinar, procesar, el contexto, esas cosas. El 8 de Abril en la tarde la pagina web del Guardian me sorprende anunciando la muerte de Margaret Thatcher. Identifico el momento como histórico  Para aquellos que conocemos algo de la producción musical inglesa de los ochentas (en particular del submundo del punk y aledaños) es claro que Thatcher fue una figura odiada y temida: los Exploited le dedicaron su clasico Maggie you cunt (traducible sucintamente como “Maggie sos una conchuda”), CRASS el historico How does it feel to be the mother of a 1000 dead (increpandole claramente la guerra de las malvinas) pero aun por fuera de estos nucleos duros encontramos canciones de Morrisey e incluso Elton John tiene una cancion en su contra (que dice Merry Christmas Maggie Thatcher / we all celebrate today / ’cause it’s one day closer to your death) . Luces rojas se prenden, señoras, señores, Elton John tiene una cancion en su contra. También Elvis Costello, maravillosamente Pete Wylie y también es mencionada lateralmente por Pulp, por ejemplo. Luego, se suceden los días y los líos y las protestas. Disturbios en el norte, fiestas espontaneas de alegría  algarabía  celebración de la muerte de la vieja bruja. La cancion “Ding-Dong! The Witch is dead” que sonaba en El Mago de Oz al final, pasa a los rankings. La BBC se niega a transmitirla en el puesto numero dos, acusaciones de censura. Lideres laboristas presentan sus respetos, otros presentan sus respetos en forma crítica. Otros no presentan nada y se despachan con furibundos artículos en contra del legado de Thatcher. Un líder sindical minero dice que es el mejor cumpleaños de su vida, el mejor regalo posible. Tres mil personas se manifiestan en Trafalgar Square. Estan festejando. La prensa dice que son menos de tres mil. Llegan personas (ex mineros!) de otras partes del pais a Londres. A festejar.

Rios de tinta sobre el legado de Thatcher. Evaluación de sus reformas. Criticas a sus políticas. No hay como tener una postura conciliadora, y de hecho nadie quiere tenerla. Redescubro las cosas que supe averiguar sobre Thatcher hace años (cuando entendí que era a ella a quien se refería la linea de Big A Little A de CRASS que dice Introducing the Prime Sinister, she’s a mother to us all), tomando el té con Pinochet, diciendo que Mandela es un terrorista, los dos años de resistencia y finalmente derrota de los mineros (en la histórica huelga de los mineros), el dudoso hundimiento del buque Sarmiento, y así  El desmantelamiento de la industria británica y el welfare state, en un par de años. Los defensores de Margaret y sus políticas señalan lo necesario de sus reformas y aun un diario de centro izquierda como el Guardian tiene paginas bastante diplomáticas en las que dice algo así como recuerden, británicos  cuando había que esperar siete meses a tener un teléfono de linea producto de la burocracia y la ineficiencia del complejo estatal/sindical. Leer en frío algunas ideas, principios, y declaraciones de Margaret Thatcher es una cosa, hay cosas en las que uno esta de acuerdo y todo. Sin embargo aun en los puntos de acuerdo hay una irritación generalizada con la forma, el procedimiento, esa sensación de “que necesidad“, siendo un país con recursos, mas allá de los problemas a fines de los setenta, que necesidad de aplicar políticas de shock, de desarmar sin dar alternativas, sin planes de reconversión, sin nada. Que necesidad.

También, el fin de Margaret Thatcher no necesariamente implica el fin del Thatcherismo. No son pocos los analistas que señalan como éxito de su extenso periodo de gobierno haber forzado al partido laborista a correrse al centro y dejarse de joder con esos versos del socialismo. El New Labor impulsado por Tony Blair dejó de creer en la propiedad estatal de las empresas importantes y aun hoy es así (quizás para bien) y eso es una consecuencia directa de Margaret. De hecho uno podría pensar que la configuración actual de la izquierda y el centro del espectro político son el resultado de once años de duras batallas (perdidas) contra la Dama de Hierro. Y de hecho es difícil dejar de pensar que uno al final no sabe nada y opina sin saber, ya que a fin de cuentas a esta mujer la eligieron por tres periodos y ahora la lloran personas de todas las edades, tipos y colores, mientras que en otras partes del reino unido en ese mismo momento encienden figuras de madera y cartón con su efigie. A pocas cuadras de mi lugar en la procesión  manifestantes se congregaron para darle la espalda al ataúd al momento de pasar el carruaje. El país esta dividido y, yo, también.  Mas allá de un rechazo con algo de sustento politicointelectualoide, la parte de mi que creció escuchando música sobre su responsabilidad en la aniquilación del movimiento sindical británico y el costo social de sus reformas drásticas  se alegra. La parte de mi que ve en The Guardian una cronología fotográfica de la primer mujer en hacer y ser muchas cosas para morir bastante hecha mierda, no.

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La gente de crooked timber, tiene dos o tres piezas de comentario y discusion sobre Thatcher y su legado, quizas con una mirada de mediano plazo. Estan aqui, aqui y muy recomendado, aqui.

Savages

savagesSi descubrir a Savages como teloneras de Crime and the City Solution hace unos meses fue una sorpresa mas que agradable, verlas en vivo en el Electric Ballrom el pasado 21 de Febrero ya llevo las cosas a otro nivel: simplemente, es de las cosas mas excitantes que pueden estar pasando en música  en la actualidad. Especialmente considerando que es una banda nueva-nueva-de-verdad, es decir a) gente (muy) joven y b) con su primera presentación en vivo en enero de 2012 (!).

Tras una demora mas que prolongada la delgada y pequeñita figura que es Jehnny Beth conquista su puesto junto al micrófono y tras quejarse un poco (“nos querian hacer salir sin monitor, que lindo, no?“) arrancan un frenético set de trece canciones que deja a publico y crítica boqueando, como pez fuera del agua. Y es que este cuarteto implacable de mujeres llena un hueco en la escena musical, abierto hace quizás demasiado tiempo como para que se notara siquiera. Savages es la primera banda que emerge para hacer post-punk fresco, original, duro y a la encía, rompiendo algunos moldes. Lo que a uno primero le sale es notar similitudes (Savages seria una cruza perfecta entre Siouxsie and the Banshees, Skeletal Family y Bauhaus, pero con Rowland S. Howard en la guitarra) hasta que en el fervor del recital hay claridad: no es que Savages haya bebido de este set de influencias sino que bebió de las bandas originales que influenciaron a los monstruos del post-punk. Es decir, Savages son una banda nueva, que increíblemente escapa a los cliches del genero y que no tiene nada que envidiarle a las demás  Básicamente suenan como si se las hubieran ingeniado para recombinar todo lo sucedido pre mitad de los setentas en forma original, otra vez. De hecho cualquiera que no haya escuchado un disco de Siouxsie en un tiempo perfectamente puede pensar que suenan “como” ellos pero llegar a casa y repasar los discos lleva a concluir que suenan como la idea que uno conservo de Siouxsie, y las diferencias son notorias.

Mas alla de la disección, a ver. La diminuta Fay Milton aporrea su batería al estilo rapido-pero-lento característico del género con una profusión de arreglitos sutiles e impercetibles interrumpidos por silencios, cambios de tempo y algún que otro “golpeo el crash violentamente para silenciarlo luego, repetir ocho vueltas” mientras Jehnny Beth (seudónimo para Camille Berthomier, francesa ella) nos canta, habla y aúlla sobre la vida moderna externa (Another war, City’s full) e interna (Fuckers, Husbands) mientras Ayse Hassan aporrea un bajo que le queda demasiado grande (no es una metáfora  el bajo es físicamente mucho mas grande que ella, y lo lleva colgado como quien arrastra una cruz, su cruz) y que domina con destreza, con mas que destreza. Si Beth tiene su punto de (injusta) comparación con Siouxsie, Hassan francamente es mucho mas difícil de encasillar. También  a primeras uno se recuerda de David J (Bauhaus) o Steven Severin (Siouxsie and the Banshees) o de la sucesión de bajistas que pasaron por Skeletal Family y Sisters of Mercy pero uno esta errado, ella sorprende pasando de arpegios complicados a dos notas tontas, y cortando todo sonido de vez en cuando entremedio de tempos complicados o directamente sacando acordes enteros (á la Peter Hook) con flanger, distorsión y quién sabe qué mas. Contra este poroso sonido Gemma Thompson es el secreto mejor guardado de los y las guitarristas de este tiempo: de camisa blanca y cerquillo negro cubriéndole la vista, permanentemente encorvada sobre su Fender Mustang que chilla y chilla. Thompson hereda de Rowland S Howard el gusto por el feedback delirante y el ruido, que combina bien con punteos con bajas pretensiones que lo dejan a uno con la sensación de que tocar la guitarra es algo decepcionantemente simple (pero intentar hacerlo como ella seria increíblemente complejo, claro). Lo mejor claramente es la forma en que todo esto encaja y pega a la perfeccion (She Will es una joya de todos estos sonidos juntos, por ejemplo, es un himno). Y claramente en vivo rinden mucho mas que en estudio.

El recital intercala una sucesión de temas rápidos  frenéticos  con la intensidad existencial de Shut Up y I Am Here pasando a la (relativa) calma de Waiting for a Sign y cerrando con todo, de vuelta. Beth tiene manejo escénico y boxea contra una figura imaginaria, nos dice “this is a song to dance, do you think you can do that?” (la invitación es no rechazable y los últimos veinte minutos del concierto me encuentran, a conciencia, en el vertice de un multigeneracional pogo) y canta casi furiosa; previo a Flying to Berlin se queja, “tenemos este tema, flying to berlin, y puta madre nunca fuimos a Berlin, si nuestro manager esta por acá  en el concierto, flaco, tenemos que tocar en Berlin”. El show cierra con  ella anunciando “don’t let the fuckers fuck you” o algo así  y la banda disparando Fuckers, el pogo de los últimos tres temas se vuelve incontrolable, el acople final que anuncia se termina todo y las maquinas de humo que abandonan su tarea; es hora de tomar el metro a casa. La credibilidad de estas mujeres es impresionante, lejos de subirse al tren post-punk revival ellas están ahí, son una cuenta mas en el rosario de rigor, sin pose, sin actitudes tontas, sin exceso de maquillaje y sin pretensiones delirantes. Me vuelvo a casa con el pin de metal (de metal, no de plástico con el papel adentro, de metal, de los viejos) de fondo negro y letras plateadas que dice “I AM HERE”. Lo que esperamos hasta olvidar que lo esperábamos finalmente, llegó.

Setlist

Shut Up / City’s Full / No Face / I Am Here / Strife / Waiting For a Sign / Flying to Berlin / Another War / She Will / Give Me a Gun / Hit Me / Husbands / Fuckers

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Dos notas aparte. Uno, emerger del underground a la altura de Camden Town para caminar diez segundos y toparse con el Electric Ballroom, en si mismo, con sus mas de setenta años albergando espectáculos y quien sabe que cosa mas, esa suerte de pseudo galpón enorme con el publico parado en su piso de tablas de madera. Llegar en hora para agarrar justo una performance con ruidaje industrialoso de baja intensidad  aporta al clima de acá esta pasando algo. Dos, los teloneros, Beak, también una suerte de psicodelia distópica de baja intensidad, principalmente batería  bajo y teclados extraños con voz con delay, muy analógico suena todo, muy climático e interesante (escuchar Eggdog, por ejemplo). Uno luego se entera en casa que uno de los miembros es un Portishead, claro, tiene sentido. Habrá que profundizar.

 

Justicia

Lo lindo de vivir en otro pais es leer la prensa local, esa forma de tomarle el pulso a la sociedad, esa forma de ver como los demas son diferentes a uno y de que formas, y en particular de que formas que puedan resultar enriquecedoras para uno. Hace poco el tema del momento en el Reino Unido es la renuncia de lo que vendria a ser el Ministro de Energia y Cambio Climatico.

La anecdota es simple. El señor Huhne alla por 2003, sin ser ministro aun, aparentemente excedio el limite de velocidad en algun tipo de carretera o ruta. Con un sistema de licencias de conducir por puntos, dicha infraccion le hubiera implicado al susodicho la perdida de su licencia. Las camaras que captaron la infraccion no registraron al conductor del vehiculo, y Huhne declaro que manejaba su esposa, lo que ella confirmo, por lo que evadio la perdida de la licencia (los puntos correspondientes se los quitaron a ella). Años despues un periodico denuncio que Huhne de hecho mintio y que convencio a su esposa de mentir. La investigacion administrativa dio lugar a un procedimiento judicial en el que ambos dos mantuvieron sus declaraciones, al menos inicialmente. Sucede que entre 2003 y tiempos mas recientes Huhne se separo de su esposa, luego de 26 años de matrimonio. A partir de alli las versiones en el juzgado se modificaron levemente, algunas declaraciones fueron revisadas y la posicion de Huhne se vio un poco comprometida. Hace pocos meses Huhne fue acusado formalmente por el poder judicial de haber mentido en 2003 y haber convencido a su esposa de mentir a su vez, y ahora enfrenta cargos por mentir en el juzgado, por obstruccion de la justicia y, claro, la agencia correspondiente le re-liquido la multa por exceso de velocidad. Al ser acusado por el poder judicial Huhne inmediatamente presenta renuncia, y un tiempo despues admite su responsabilidad en todo esto.

Repasando, el tipo iba a sesenta en una zona de cincuenta, dijo que fue la mujer, diez años despues hay re-investigaciones, re-chequean las declaraciones, aparentemente revisan unos mails de Huhne y todo, y frente a la acusacion el ministro renuncia porque, bueno, si uno esta acusado de mentir no puede ostentar un cargo publico asi como asi. Notese que el principal problema no es el originario, el speeding ticket, sino el hecho de haber dicho y sostenido una mentira por diez años ante el poder judicial. Potencialmente puede ir preso, el señor Huhne.

En paralelo, en España se observa una crisis politica que ya supera abismalmente la crisis economica (que se mantiene al firme). Investigaciones sobre lavado de dinero revelan que un tal Barcenas tenia unos billones de euros en suiza, en condiciones turbias, y aparentemente el Sr. Barcenas intento reingresar a España este dinero aprovechandose de la implementacion por parte del Partido Popular (PP) de unas nuevas medidas de amnistias para los evasores. Resulta que el Sr. Barcenas fue por muchos años el tesorero del PP, y este dinero sucio no necesariamente seria “suyo” sino que quizas tal vez seria del PP. Circulan dossiers y papeles con el nombre del actual presidente Mariano Rajoy y demas cabecillas del PP y algunas sumas de dinero y entremedio de todo resulta que el PP al despedir a le paga un despido de 400.000 euros. O por ahi. La justicia, todavia, nada, empezando a entender el asunto. Toda la cupula del PP paso por las clasicas etapas de todo caso de corrupcion: negar conocimiento absoluto del tema, luego decir que no se estaba enterado de los detalles, luego ir admitiendo datos aislados escapando a responsabilidades, y asi, en funcion de lo comprometedor de los papeles que van apareciendo. Sin embargo aun no hay pruebas de ilegalidades por parte del PP o de sus miembros (mas alla del propio Barcenas), y la actitud del gobierno se resume en algo asi como (lease con acento y aire madrileños) “bueno, vale, hemos mentido, pero no ha pasado nada ilegal aqui, con nosotros, vamos, que mentir no es exactamente ilegal, acaso, eh, hombre!”. El secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) pide la renuncia de Rajoy. El capital politico del PSOE es lo suficientemente bajo como para que igual pueda pedir un unicornio o menos recortes al gasto social, claro.

Notese dos patrones diferenciados de actitud y reaccion por parte de los miembros del poder ejecutivo en relacion a la actuacion del poder judicial (y de la actuacion del poder judicial, tambien). En el caso ingles la justicia reabre un caso cerrado hace mas de diez años (por una multa de transito!), lo lleva adelante hasta el final, y fuerza la renuncia de un ministro acusado basicamente de mentir. En el caso español, bueno, la comparacion es injusta porque dia a dia se conoce mas y la justicia aun no ha tenido mucho tiempo de actuar. Pero los gobernantes, campantes.

A la luz de la reciente controversia por los traslados dentro del Poder Judicial en Uruguay (vinculados al tratamiento de los casos de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura), pues, nada, al principio dan ganas de haber “heredado” las instituciones britanicas y no las españolas, pero esto en realidad luego parece una tonteria

 

otro sobre educacion

Un repollo cuida a una niña en Cusco, Peru.

Frecuentemente observamos fuertes diferencias en resultados en educación aun con poca variación en la cantidad de recursos usados”. Este es el punto de partida de Akerlof y Kranton, dos economistas que se dedican en este articulo a prestarle atención a sociólogos  antropólogos, educólogos y otros ólogos para luego reformular la teoría económica convencional en materia de educación. Proponen entonces un modelo económico que recoge algo sumamente básico  los niños/adolescentes no quieren ser alumnos exitosos, sino niños/adolescentes exitosos. Y esto pasa mucho menos por tener buenas notas y ser exitoso en términos académicos y mucho mas por integrarse socialmente en la escuela/liceo, pertenecer a uno o varios grupos, tener amigos/as y pasarla bien. Sin embargo, el modelo económico mas tradicional plantea que al estudiar los alumnos adquieren habilidades y conocimientos que mas adelante les serán útiles (por ejemplo a nivel productivo, al ayudar a acceder a mejores profesiones y ocupaciones y al entonces mejorar sus ingresos futuros). Uno estudia para tener mejor ingreso futuro. Estudiar tiene un (doble) costo: por un lado representa en si mismo un esfuerzo (desagradable de realizar), y por otro representa una perdida en términos de otras actividades (una hora mas de estudio es una hora menos de dormir, jugar a la pelota o, en contextos menos amables, trabajar y ganar dinero). El alumno (o eventualmente los padres forzando al alumno) estudia hasta el punto en que el beneficio futuro mas o menos compensa los costos presentes.

Esto es un poco la idea básica  modelos mas avanzados y complejos capturan mas elementos de la realidad, por ejemplo habilidades innatas (algunos ni;os/as tienen mas facilidad que otros para estudiar, o para estudiar algo en particular, como matemáticas), intereses distintos, distinta preocupación de los padres por la educación (y en particular el hecho de que son los padres los que deciden por los hijos hasta cierta edad!),  etc., etc., etc. Así  los autores toman prestados conceptos clásicos de la sociología como tipo ideal, identidadcategoría social, entre otros, para agregarle a estos modelos un componente sociológico antropológico. Veamos un primer caso: supongamos que en un liceo dado pueden existir distintos grupos sociales (tragas, populares, bobetas, etc.). Un grupo implica características y comportamientos prescritos para sus miembros. Ejemplo: los tragas son inteligentes (característica) y pasan los sábados estudiando (comportamiento); los populares son lindos (característica) y pasan los sábados en el shopping y la matinee (comportamiento). La pertenencia a un grupo da cierto reconocimiento social y cierto estatus, algo valorado en si mismo. En función de sus características un alumno/a ajustara su comportamiento para pertenecer a algún grupo en particular. Estudiar ahora tiene costos y beneficios adicionales, ya que aleja o acerca al alumno al comportamiento prescrito para un grupo. Supongamos un alumno lindo e inteligente; si el reconocimiento social es mayor para populares que para tragas, tiene sentido dedicar parte del tiempo a actividades prescritas para populares (ir al shopping) en vez de para tragas (estudiar), ya que si bien estudiar tiene mayor beneficio futuro, no hacerlo tiene mayor beneficio presente (en términos de reconocimiento social). El quid de la cuestión esta en cuales son las características y los comportamientos que definen la pertenencia a los grupos. Akerlof y Kranton en su articulo reseñan sendos trabajos antropológicos en torno al mundo liceal en los estados unidos de los cincuenta y los sesenta, por ejemplo, documentando que estas cosas cambian de localidad y localidad y hasta de liceo a liceo, en base por ejemplo a entrevistas a los mismos alumnos/as. En algunos casos no se puede ser popular con mediocres resultados académicos, por ejemplo.

Un segundo caso discutido se centra en el concepto de identidades oposicionales (oppositional identities). El termino viene de la literatura que discute la situación de la comunidad negra en los estados unidos en términos educativos (y de hecho fue inventado por John Uzo Ogbu, antropologo nigeriano-estadounidense). La idea es, las minorías  al ser discriminadas, percibirse como tales o anticipándose a la discriminación  en ocasiones adoptan identidades de rechazo a todo un mainstream cultural, a niveles que pueden resultar “perjudiciales” para sus propios intereses. Ejemplo, alumnos negros pueden anticipar que no serán tratados igualitariamente por los docentes, y pasaran a rechazar el sistema educativo en su conjunto (por estar sesgado). Ahora bien, esta actitud puede pasar a ser central en la formación de la identidad para la comunidad negra, al punto que tras generaciones y generaciones el éxito académico se considere aun en el siglo XXI algo “de blanquitos”. Un negro al que le vaya bien en el liceo puede ser tildado de “blanquito” por sus congéneres raciales y ser discriminado por ellos (hay muchos artículos e investigación en este sentido; Ogbu es de los inventores/descubridores del fenómeno ”acting white“). En base a estas ideas Akerlof y Kranton sugieren un mundo en el que los alumnos pueden o bien esforzarse y estudiar, o bien adoptar una identidad oposicional, hacerse los rebeldes y dedicarse a molestar y propiciar disrupciones en el proceso de aprendizaje (“romper todo“, bah). El punto de quiebre esta dado, en la versión simplificada, por dos elementos. Uno es la exigencia académica  si el sistema es muy exigente, habrá muchos alumnos que reprueben y perciban al sistema como “injusto”, y por tanto tengan incentivos para dejar de estudiar y dedicarse a vandalizarlo todo.  Vandalizarlo todo es oponerse al sistema, y eso es algo que hace que uno se sienta muy bien, si el sistema en su conjunto esta (o es percibido) contra uno. Con mayor exigencia podría pensarse que los alumnos que permanecen “en el sistema” aprenden mas o reciben educación de mayor calidad, en tanto la cantidad de vándalos tiende a aumentar. Con un elevadisimo nivel de exigencia las disrupciones de los vándalos terminan afectado a los estudiantes aplicados también  reduciendo la calidad total de la enseñanza. Otro es el grado de identificación con la institución  o grado de civilidad, o nivel de integración  que se logre. Vale decir, dado un mismo nivel de exigencia, probablemente sean menos los vándalos si hay una cultura amable y razonable dentro de la institución  y si se explica clara y contundentemente que no se esta discriminando a nadie y que la exigencia tiene algún tipo de sentido para el mediano plazo. Si el estudiante siente que esforzarse tiene algún tipo de sentido, o si los valores de compañerismo son elevados, probablemente tenga menor propensión a molestar al resto. Los autores documentan también trabajos de antropólogos en torno a estos fenómenos  por ejemplo viendo el caso de los primeros inmigrantes italianos en estados unidos, o el caso de los inmigrantes mexicanos y sus hijos, ya en los sesentas, setentas y ochentas del siglo veinte.

Akerlof y Kranton presentan estos modelos no solo para intentar convencer a los economistas de prestar atención a estas cosas, sino para “demostrar” que muchos comportamientos observados en la realidad que nos parecen “irracionales” son o pueden ser de hecho “racionales” para las personas que toman las decisiones. Personas inteligentes y/o que hayan adoptado identidades oposicionales pueden no estudiar y hasta afectar el estudio de los demás  Y esto tiene sentido. El punto que a mi me interesa rescatar, y que discuten los autores también  es el hace al uso de los recursos. Así  es perfectamente comprensible que dos liceos idénticos tengan distintos resultados académicos  en función del uso de sus recursos, según cómo los repartan entre gastos “identitarios” y gastos “no identitarios”. Por ejemplo los autores destacan como programas de promoción del deporte en algunos liceos lograron romper la cultura de identidades oposicionales de los hijos de inmigrantes mexicanos. Naturalmente los mexicanos entraban en el rubro de los vándalos  pero aquellos con talento para el béisbol fueron integrados a estos programas de donde obtuvieron mayor reconocimiento social y en contextos en los cuales ser parte de los populares implica no tener mediocres resultados académicos  conservar ese reconocimiento implico estudiar un poco mas. Y romper con la ciclicidad del tema. Los autores destacan tambien los esfuerzos de varios liceos en modificar la cultura institucional y dedicar recursos en actividades no estrictamente académicas pero que alteren la percepción del estudiantado de los fines del centro educativo. Dedicar esfuerzos a tratar de transformar los comportamientos prescritos para la pertenencia a cada grupo social puede tener sus beneficios en términos de rendimiento educativo, dicen.

Siendo llanos, el articulo da, para aquellas personas que somos ajenas a los debates en pedagogía  algo así como un buen conjunto de ideas en torno a que se puede hacer con los sistemas educativos para mejorarlos, en base a cosas que trascienden los clásicos aumentos salariales o mejoras en infraestructura. Trabajan el margen intensivo, si se quiere. Poniéndonos extremos, si alguien mañana fuera a reclamar el 6% del PBI para la educación  yo no estaría de acuerdo a menos de que los recursos extra fueran para medidas que apunten a estas cosas mas “identitarias”. El articulo abunda en ejemplos. No que sea la panacea, como ex alumno del viejo y querido Instituto Alfredo Vazquez Acevedo, se que algo que fomenta una identidad oposicional es el estado de los baños. Es basico, baños en muy mal estado dan muchas ganas de hacer mierda todo, empezando por los propios baños. Asimismo, tener Astronomía o Italiano en el programa, con justificaciones débiles y apenas sostenibles, también da bastante ganas de no tomarse las cosas en serio. Por fuera de la disgresión pragmática el articulo da argumentos teóricos y mucho material empírico para (re)pensar los problemas educativos en lugares como Uruguay y, curiosamente, Estados Unidos. Da para pensar acerca de diagnósticos, también.

Aquí el primer post sobre educación, por cierto.